29.3.05

...mamá, quiero ser artista...

Bueno, he escrito una entrada catárquica, larga y no del todo esclarecedora, pero el puto blogger se la ha comido.
Como ahora ya he perdido toda la energía que llevaba tendré que resumir.
Decía algo así como que es muy jodido no poder decir lo que te gusta por miedo a sonar ridícula. Yo no puedo decirlo. Soy incapaz. Cada vez que me formulan esa pregunta, mi cerebro se pone a mil, intentando dar con la respuesta correcta, la que se supone que debo decir para sonar adulta ...¡Que se me pasa el arroz y no he hecho nada! Y no tengo derecho a quejarme porque no he intentado nada, ni por lo uno ni por lo otro. Porque aunque diga que me voy a tomar las cosas en serio, aunque lo diga y de veras quiera creerlo, me pesa el saber que si doy ese paso, lo que realmente llevo dentro se va a pudrir, como el amor que una deja porque a los papis no les gusta. Y como tengo tanto miedo a hacer lo que realmente me gusta, por volver apaleada, por parecer ridícula, por que la gente se ría de mí, tampoco lo hago. Y soy como una ladilla amargada. Una cobarde, un Hamlet acomodado. Claro que supongo que eso me pasa porque tengo donde caerme muerta. Supongo que si mañana estuviese de patitas en la calle me iba a cantar serenatas al gato si hace falta. Y ojo, que no es una cuestión de trabajar, que perra en ese sentido no he sido nunca. Es cuestión de que ....de qué?....no tengo ni idea. Sólo sé que si me preguntan "qué te gusta hacer?" pienso "hacer cosas que les gusten a los demás". ...Oh, señores....no sabeis lo que es estar encima de un escenario, o delante de unos niños, o de cuatro amigos, sacar la guitarra, cantar, levantar la vista y ver esas sonrisas. Coño, eso es bonito. Eso es tocar corazones. Soy así de lila. Y lo siento si no nací queriendo ser abogada, pero eso es lo que siento, y lo que más siento es que mi mayor pasión se haya convertido en mi mayor vergüenza. Y ahora me jodo y me pongo a hacer diseño gráfico, a estudiar francés y a sacarme el carnet, porque del poco brillo que tengo, más no se puede esperar. Y me lo merezco, por ser como la margarita del sí y el no, y de criar culo con tanta duda.
El mundo no es una mierda. Mi puta cabeza sí lo es

20.3.05

Good bye U.S.A.






15.3.05

Canciones para viajar

Haré la maleta con Butterflies instead (K's choice)
Iré al aeropuerto con Thank you (Alanis Morissette)
Esperaré con Ready for love (India Arie)
Me pegaré al cristal de la ventana del avión con Tell Him (Lauryn Hill)
Pasaré alguna hora muerta con Let go (Frou Frou)
La Paga me pondrá nerviosa cuando esté cerca de casa (Juanes)
Me acordaré de ella escuchando Lento (Julieta Venegas)
Y entre medio, horas y horas de canciones que me harán la espera más amena.
¿Qué canción me regalais para que llene algún hueco?

12.3.05

Diálogos extraños (I)

- Hola
- Oh!! Hola? Me estás hablando a mí?
- Sí
- Pero si eres un copo de nieve!
- Sí
- ...eres como en los libros! ...eres muy bonito
- Soy muy pequeño.
- Y qué?
- Los copos pequeños como yo solemos esperar a que nuestros hermanos caigan primero y nos dejen un manto sobre el que descansar en la tierra antes de morir, pero yo te ví desde mi nube y quise decirte algo. Siempre me ha gustado observar a la gente.
- Entonces tendrías que haberte posado en algún tejado, o en la copa de algún árbol. Ahora te quedarás en mi ventana y te derretirás demasiado pronto.
- Las ventanas son un asco. Hubiese preferido posarme en la punta de tu nariz!
- ¿Me dejas que te haga una foto?
- Por supuesto.
- Ya está. Gracias!
- Oh! me derrito. Hora de irse. Ha sido un placer charlar contigo Luna.
- Igualmente Copo. ....adios.



8.3.05

Despierta

Cada día vendrás a traerme una flor. Cada día la miraré indiferente añorando las flores que podría ganar de gente que no sabe de mí. Seguiré pensando que nadie me quiere y que tu flor está ahí porque tiene que estar. Incluso habrá días que ni siquiera la miraré, y si me la muestras, te gritaré por obligarme a sentir cuando me duele tanto que nadie sienta por mí.
Podré mirar tu flor una mañana y darme cuenta de que estoy rodeada de flores muertas. Intentaré recordar todas las mañanas y todos los colores diferentes que he tenido al alcance de la mano y me levantaré a plantar el rosal más bonito que encuentre para llenarte el mundo de flores.
O podré quedarme en el mismo lugar hasta que ya no vuelvas y a mí termine por marchitárseme del todo el alma.

3.3.05

Volando




Si yo fuese un ángel, también elegiría este lugar para vivir.

1.3.05

*Una palabra tuya

No sé hasta qué punto la prudencia se vuelve cobardía, disfrazada, eso sí, de ojerosa impotencia. Y paso las horas intentando buscar la manera más eficaz de disimular una necesidad casi física de saber de ti, para poder convertirla en algo así como un humano interés nacido de la condescendencia. Sólo para que no huyas. Es tan desesperante. Correría a tu lado para ver que estás bien, mirarte a los ojos y abrazarte, y decirte que estaba preocupada y que dormía con los ojos abiertos deseando que todo fuera bien. Me gustaría acompañarte y disfrutar de tu alivio. Me gustaría... pintar cada momento de angustia con una sonrisa de tus labios. No sería difícil, verdad? No lo sería.
No pienso constantemente en ello, pero apareces. Es casi fascinante encontrarme en lo más cotidiano y sentir cómo entras a pasearte por mi cabeza a tus anchas. Eres una maleducada. Ni siquiera pides permiso. Y vuelvo a sonreír y me escondo en cualquier esquina para poder enviarte un mensaje que jamás te llegará. Lo que primero es alegría juvenil se transforma en fría prudencia. El hielo se hace el rey de mis sentidos, y opto por reescribir la historia con frases cada vez más impasibles. Es un tratamiento que a veces parece eficaz. Pero a base de mil pastillas heladas me siento cada vez más enferma. Quizá por la certeza de saber que sólo una palabra tuya bastaría para sanarme.

[5-12-2003]